10 julio 2012

second chances

Recent events have taught me a lesson. Lucky number is number two. Not one nor three, but two.
It seems easy but it is actually a really hard number to get. How does one get neither too far nor not far enough from where one is supposed to be aiming at? (Especially when one does not really know there where he or she is trying to go). Well, I am telling you: it is impossible to know. Sometimes one gets lucky and achieves it. Most of times, one doesn't.

But luck is not enough. No, it is not. I am starting to learn what else it is that one needs in order to get to perfection.

First of all, good friends are necessary. I mean friends, or family, who tell you things for what they are, who try and help you, who look at the empty half of the bottle when you feel optimistic and tell you everything is going to be all right when you feel blue and down.

Secondly, one needs to persevere. What I mean is that even if it is great to live the present, the "here and now", it is even wiser to realize as soon as possible that each one of use will probably stick around for a couple or five decades more, and in order to do it happily, we all need to develop the "resistance" mode and never cease trying. Even if we hit a one, a three or a four, we still have time to one day get to number two. And odds are that in our experiences hitting the rest of the numbers up to hundred we will get to number two being better humans, whatever that means.

Finally, I have learned that one should not judge another person just influenced by first impressions, one needs to give the other always a second chance if he or she disappoints you, but only two chances, not three, three are way too many, by number three you can be sure you have already missed other three ones without even noticing, and, worse than that, you will forgive forever, meaning not to, angry about it, but helpless against the person that is constantly letting you down.

So, basically, two by means of two: hitting the right spot.
But if I am wrong, please, give me one as well.


02 julio 2012

llegó, llegará o está alrededor

¿Cómo llega la madurez? ¿Aparece paulatinamente, de modo tal que uno no la vea llegar, como quien de puntillas, calcetines en pie, se esconde detrás de uno para darle un susto de muerte? ¿O se manifiesta también sin avisar, despidada, una mañana, tras la última noche de juvetud para contarnos que ya no somos los mismos? ¿Puede ser que sea sólo una invención, una mala broma con la que los de mayor edad solían amedrentar a sus herederos para que los vieran bajo otra luz, la luz de unas arrugas que en realidad nada escondían?

¿Cuándo llega? ¿Camina en linea recta o nos lleva con ella en círculos, mareándonos, desafiando las leyes de la cronología, zigzagueando o alcanzando su cúspide para luego retroceder?

¿De qué manera se manifiesta? ¿Puede quererse elusiva, escapársenos, volverse intrigante, deseada para unos y odiada para otros incautos; puede sentirse rechazada y ya nunca volverse a dejar atrapar; se puede oler, ver, sentir o, como la muerte, vanidosa, va y viene, móvil, es incierta e inconstante, es, al fin y al cabo, una más, es humana?


30 junio 2012

Home is where I wanna be, it is where I am

What is home?
Home is there where I can play my music as loud as I want, where I can dance in the middle of the afternoon, where I feel all space is free, where water is wine and a shower a jacuzzi, where somewhere is always waiting for you, waiting with a smile and a hug, even a warm plate of vegetables, some wine or chocolate, where I can find my most secret unknown pleasures, surrounded but alone, where I have things where I want even when I never knew I wanted them there, that way, a place where anyone can come in and there is no lock for friends, where colors light my morning and a nice smell puts me to bed, where I could live forever even if once I step outside I could see nothing but grey empty streets; home is also a home that travels, because it travels with you, because it is there where you plant the seed of comfort.

29 junio 2012

Sin protección

Diferentes métodos de protección. El miedo, que a todos nos puede. Nos conforma, nos deforma, nos hace humanos. Y animales.

La valentía en cambio, no sé, ¿dónde se encuentra? Si se reproduce, se multiplica y distribuye, pocos la dan. Es escasa; difícil de reconocer, ya casi es invisible.
Pero existen aún quienes la practican. Se desnudan, salen a la calle, se dan a los demás, sin miedo, tal cual son, buscan a los otros, los miran a la cara, les ofrecen sus ojos, sus manos, sus entrañas. Y solos, van en silencio, van con calma.

Yo me pregunto hasta qué punto me atrevo y cuántas máscaras no dejo en casa o qué ejercicios ya he incorporado, ejercicios de excusas, copiados, del odio, del temor, de la mentira, la frialdad o la ceguera, para alejarme de aquello que puede herirme; aquello que, no obstante, me daña ya antes de existir, desde mi imaginación, gracias al miedo, el fantasma del miedo.

Aunque hoy no ponga número a mis capas, señal a mis tácticas, ya sé cuál es la solución, ya sé cómo salir adelante, mezclarme, desenvolverme, darme, abrirme los ojos, extirparme las venas.

Ya sé la respuesta.

17 junio 2012

¿Nada?

Entre el orden y ese abismo de lo desconocido,
por el hueco,
me asomo.

Es poca la fuerza que me impulsa,
pero hay curiosidad.

Orden y simetría,
y algo que parpadea.

Otros,
como yo
en un reflejo,
se abisman
y me lanzan con si:
¿qué hay detrás de sus ojos?

Las dimensiones se multiplican
y me parece saber sólo
lo que ya sabía,
por los siglos de los siglos,
sin creer, sin querer creer:
la nada,
pues, múltiple,
me acorrala.

Las pistas
y la absurdidad no son consuelo;
certeza no es verdad
no es solución,
ni siquiera la escritura es salvavidas
pues sólo apresa
segundos después,
un ángulo
de mi iluminación minúscula.

Ni figuras 
ni cifras
ni reflejos.
Sólo yo,
minúscula yo,
dos paupérrimas partes de mi yo,
frente a lo incognoscible,
tambaleándose
por años
y años
y años que me quedan.

Así, como Mobius,
sin salir,
sin avance
sin entender
ni ver
nada.

Solo la nada.

11 junio 2012

Como un fogonazo, me ha venido.
Así las noto, mis verdades.
Están aquí, aguardando a que yo las desampare,
coja una punta y tirando del hilo,
les de forma,
les de voz y
así, yo, día a día,
me voy descubriendo
lo que puede ser la vida
lo que puede ser mi vida.

Hace poco me dí cuenta,
que ya no era quien creía
y podía reinventarme,
más cercana a la realidad,
de un futuro verosimil,
aunque visto desde fuera,
aunque fuera ya no exista.

Hoy me tocó saber que
esa seguridad ansiada
aceptada y recibida
es comodidad por parte ajena,
miedo en mi caso
pero siempre a sabiendas
de que el que bien te quiere
no te hará llorar
no se pondrá delante
y me demostrará con valentía
que yo también tengo que dar,
arriesgar para ganar,
pues me retará y agasajará
pues será como la vida.

26 mayo 2012

"I wonder all the more"

I am amazed. I live amazed. Although I go through periods in which life around me seems dead, I realize it is because the grey inside of me has taken over: my eyes are shut, I do not wonder anymore; my doors are closed and I seek no further.

Yet the rest of the time I wonder in astonishment.

I sometimes feel extatic. I am just walking down the street in the sun and I know I am flying. The mere thought of the magic "everything" around me pushes me up, I levitate: inside of me something is airy and I am happiness.

I wonder how art could ever been created. Beauty surrounds me, is in me.
I wonder about my veins, my heart, my muscles, bones and brain. I exist, I keep being.
I wonder how intelligence did science and how it evolved. We survive, and so extremely well.
I wonder about human nature, friendship and love. I am taken care of and noone is alone.

I do not need God. He would never surprise me. Nature is full of magic, everything around me is a question, I wonder, I wondered and will keep always wondering, and so, gracefully,
in my way,
I do not touch the floor.

For my new Hero: Stephen Fry

22 mayo 2012

con los amigos

Voy acumulando vacíos. Los vengo ganando desde hace tiempo. Cada uno, uno perdido. Esos son los amigos. Y resulta curioso, de vez en cuando, me vienen a la mente, y la vuelve a ocupar, como fantasmas del pasado que son, se resisten a escapar.
En ocasiones asi me pregunto que por qué nos dejamos ir, por qué no hicimos el esfuerzo, por qué nos olvidamos de la posibilidad o dejamos de sentir esa existencia lejana como necesidad.
Lo más paradójico de todo es que yo aún los creo parte de mí, esos vacíos me hacen: son yo. Y aunque por eso, a todos y cada uno, a las decenas de personas que querí, las añoro y siento como desgarrón de quien fui y quien pude haber sido; a la vez, no puedo, no me dedjo lamentar ya más el desvanecerse de su existencia.
En una mezcla de nostalgia y esperanzada alegría sé que su lugar es ocupado, fue recuperado y será conquistado por otros amigos, más propicios y certeros, más fieles y más cercanos que me harán otra, a los que daré y con los que conformaré lo único que importa: un continuo presente, un estar siendo, siempre.

15 mayo 2012

Más extraño que la ficción

"La realidad te sabrá a poco" rezaba el anuncio que ví ayer en el cine.  Un hombre comiendo palomitas era abordado por una ola marítima salvaje que lo bañaba por completo. Cuando salía de la ola, su amigo lo miraba incrédulo al ver lo inperturbable de su rostro. El primer tipo no parecía ni siquiera notar estar mojado; imperturbale, seguía comiendo aunque comentaba, con la mirada fija en el horizonte: "están demasiado saladas".

Curioso, pensaba yo, que esta fina línea entre la realidad y todo aquello que no lo es, sea tan delgada y tan poco problemáticamente delgada para muchos.
Siendo que "todo aquello que no lo es" es bien amplio, inmenso, amenazadoramente inabarcable. Tanto es así, que nos está esperando a la vuelta de cada esquina. Si es que no lo llevamos ya con nosotros. Si es que no lo es todo.

Pero bueno, no nos alarmemos. Todo no puede serlo porque entonces dejaría de tener validez la diferencia entre vida y ficción, ni existiría la una, ni la segunda.

Y las dos se dan, desgraciadamente para todos: ambas son reales (¿o no? ¿dónde empieza la ficción de la realidad que no es ficción y viceversa? En fin, demasiada palabrería para nuestro fin) y así, nos obligan a enfrentarnos a nuestros miedos: ¿hasta que punto soy como creo ser? ¿soy producto de mi idealización o satanización de mi imagen propia? ¿me amo demasiado o me detesto sin sentido? ¿es el otro tal como yo lo percibo o sólo una proyección de mis miedos y experiencias pasadas? ¿es así como lo deseo ver por necesidad, amor o conveniencia? ¿me ciego inconscientemente para lograr aquello que anhelo, me miento conscientemente por mi felicidad o aun siendo sincera conmigo misma no puedo contra las penumbras de mi vaga percepción y atontada intuición?

Siendo de un modo, o siendo de otro, ¿seré algún día capaz de saber la verdad, de aproximarme a ella, de creerme que existe? Porque el problema reside en que, aunque sucumba al relativismo o al pasotismo, me convenza de la irrelevancia o maleabiliadad de las fronteras, el hecho es que vivo con ellas. Cada día las empleo, las manejo para saberme cierta, para no sentirme un ente quijotesco en manos de otro cervantes inventado por un borges presente (o por mi mente, que viene a ser lo mismo que esto o el dios spinoceano), para ver y creer en los demás, para sentirlos más o menos cercanos, para sentirme a mí misma, más o menos coherente, más o menos yo. siempre aquí, siendo, sabiendo a sal.

08 mayo 2012

en el gris

Ninuguna o apenas ninguna dioptría y soy absolutamente incapaz de ver el gris.
Todo es o blanco o negro.  Siempre,
entre la noche y el día, debatiéndome.

No hay intermedio.

O  vivo, o sueño.

Y así oscilo, entre orilla y orilla,
imprudente,
dejándome llevar por sus encantos:

la luz, su opuesto,

siempre tan claros, a mi vista, parcial,
siempre tan certeros.

Y es que no lo entiendo:
¿cómo algo así se puede dar,
algo que no se decida, que no acabe de ser,
que se debata, que se quiera múltiple,
siempre falso y siempre cierto?

Pero se da, eso me dicen,
eso intuyo, eso siento:
el gris es lo único en que vivo,
aunque casi no lo veo.