a la vuelta de la esquina se encuentra
todo
todo lo que aquí no
están unas tardes de domingo con siesta y manta
un vaso de vino sin remordimientos, o dos
noches de películas hasta la madrugada,
el remoloneo en la cama, entre manos y sábanas,
las novelas medio malas,
teléfonos cuando apetece hablarte,
una sesión matutina,
cereales para cena,
paseos en el parque, en calles desérticas, entre marabuntas de gente, sola y acompañada, por la mañana, de madrugada, al ponerse el sol, paseos,
otra de música barata y baile,
una playa, un coche y el sol,
viajes sin guía, viajes, y más viajes,
más conversaciones,
el paso del tiempo, sereno, sin premura,
a mi ritmo, otro;
está allí,
a la vuelta de la esquina,
me encuentro en futuro perfecto,
o casi,
futuro que es otro,
a punto,
un mundo,
al alcance de la mano, o casi,
solo a la vuelta de la esquina.
eneri sunday
nothing can save you except writing (Bukowski)
05 marzo 2012
28 febrero 2012
yo creo que no
me digo y reafirmo en mi negativa
constante
impertérrita,
hasta que, claro, lllegais
llegas,
van llegando las pruebas
y poco a poco descubro
des-cubro,
re-(des)cubro:
eso
todo
de nuevo
y ya noy hay marcha atrás
ya soy otra,
con todos,
de otras maneras,
tu-yos,
no soy yo
nosoyo
no, no, si soy yo
me volví a equivocar,
pues sí,
a todos, a nosotros,
gracias.
me digo y reafirmo en mi negativa
constante
impertérrita,
hasta que, claro, lllegais
llegas,
van llegando las pruebas
y poco a poco descubro
des-cubro,
re-(des)cubro:
eso
todo
de nuevo
y ya noy hay marcha atrás
ya soy otra,
con todos,
de otras maneras,
tu-yos,
no soy yo
nosoyo
no, no, si soy yo
me volví a equivocar,
pues sí,
a todos, a nosotros,
gracias.
21 febrero 2012
la de hoy
con o sin claridad,
porque va a días,
siento el futuro
pendiendo de un hilo;
esos recuerdos de lugares,
algunas calles de Zaragoza,
del Londres sin metro,
o Berlín siempre amaneciendo,
y el oro italiano, fugaz,
con miles, digo, un par,
quizá tres rostros
que aún me acompañan,
y las canciones,
claro,
esta nostalgia, la felicidad más intensa.
porque va a días,
siento el futuro
pendiendo de un hilo;
esos recuerdos de lugares,
algunas calles de Zaragoza,
del Londres sin metro,
o Berlín siempre amaneciendo,
y el oro italiano, fugaz,
con miles, digo, un par,
quizá tres rostros
que aún me acompañan,
y las canciones,
claro,
esta nostalgia, la felicidad más intensa.
18 febrero 2012
el sol
sólo necesito el sol,
así al atardecer,
el sol camino de mañana,
para olvidarme de mí
ayer;
para empezar con él, de nuevo,
como recién venida al mundo,
tras largos años de espera
sin dormir,
y sin cansancio,
porque va a volver a venir,
el sol,
por fín,
el sol,
justo cuando tuvo que ocurrir;
el sol se adelantó este invierno,
fue por conmiseración,
quiso atrapar a la luna:
la persiguió en la noche,
sin estrellas,
apenas la vislumbraba,
y ella, desacostumbrada a su calor,
huyó despavorida,
pero aquí está,
el sol venció,
por mí,
por todos:
la primavera es hoy.
así al atardecer,
el sol camino de mañana,
para olvidarme de mí
ayer;
para empezar con él, de nuevo,
como recién venida al mundo,
tras largos años de espera
sin dormir,
y sin cansancio,
porque va a volver a venir,
el sol,
por fín,
el sol,
justo cuando tuvo que ocurrir;
el sol se adelantó este invierno,
fue por conmiseración,
quiso atrapar a la luna:
la persiguió en la noche,
sin estrellas,
apenas la vislumbraba,
y ella, desacostumbrada a su calor,
huyó despavorida,
pero aquí está,
el sol venció,
por mí,
por todos:
la primavera es hoy.
13 febrero 2012
por pedir
decir todo menos lo que digo,
con palabras y expresarme sin embargo
a través de ellas, transparentes pero inestables;
y aprender a contar, otra vez,
no en minutos sino quizá,
en medidas más adecuadas:
en esperanzas, en trenes, en bostezos y besos;
olvidar cómo pensar demasiado,
como nadie, sólo ser como un pez en poemas;
y empezar a escribir como ellos,
los que sienten más, o quizá,
cómo los que sí deberían escribir
pero están atrapados en trabajos de 9 a 5 y más allá;
y dejarme de poesía
que es pero no es la mía,
esa voz que se me escapa,
dejarme ser en esta poesía,
hasta que deje de querer
lo que nunca sabré hacer.
con palabras y expresarme sin embargo
a través de ellas, transparentes pero inestables;
y aprender a contar, otra vez,
no en minutos sino quizá,
en medidas más adecuadas:
en esperanzas, en trenes, en bostezos y besos;
olvidar cómo pensar demasiado,
como nadie, sólo ser como un pez en poemas;
y empezar a escribir como ellos,
los que sienten más, o quizá,
cómo los que sí deberían escribir
pero están atrapados en trabajos de 9 a 5 y más allá;
y dejarme de poesía
que es pero no es la mía,
esa voz que se me escapa,
dejarme ser en esta poesía,
hasta que deje de querer
lo que nunca sabré hacer.
30 enero 2012
me dejo llevar
como esas tardes vagas y tranquilamente aburridas de domingo,
aprecio cuando el tiempo se desliza entre canciones un lunes de evasión;
cuando entre actividades se filtra una canción,
y con una amiga, dos horas después del instante, el sol sigue allí afuera, llamándome;
mientras resisto, disfrutando la condena de dejarme entre teclas y palabras,
y me ensueño con otro mundo, en mi futuro;
con días luminosos, con más momentos dejados a perder,
con más culpable felicidad, o acompañada.
http://www.youtube.com/watch?v=pjqre-8igAQ&feature=related
aprecio cuando el tiempo se desliza entre canciones un lunes de evasión;
cuando entre actividades se filtra una canción,
y con una amiga, dos horas después del instante, el sol sigue allí afuera, llamándome;
mientras resisto, disfrutando la condena de dejarme entre teclas y palabras,
y me ensueño con otro mundo, en mi futuro;
con días luminosos, con más momentos dejados a perder,
con más culpable felicidad, o acompañada.
http://www.youtube.com/watch?v=pjqre-8igAQ&feature=related
27 enero 2012
CMG
Querida Carmen,
te mando sólo un par de líneas por el espacio sideral, en la esperanza de que esta magia de la modernidad pueda llegar también a través de tiempos, quizá incluso de mundos; aunque no sé si de veras creo mucho en ellos.
Sólo quería agradecerte la segunda anagnórisis de mi vida: la de hoy. La primera ya ocurrió hace años y para llegar a ella, aunque me ayudó compartirla con una amiga entonces, no necesité de ayuda; esa es otra historia en todo caso.
Leyéndote hoy, sin embargo, a tí y a uno de esos exégetas que a veces sirven para algo, he descubierto el por qué de mi pasión por mis dos obsesiones vitales: el amor y la literatura (el arte en general, es verdad).
Por eso he creído que debía escribirte, para devolverte de algún modo el favor, para pagarte con la misma moneda. Llegó, a mí, al menos, me alcanzó. Es cierto: en contadas, preciosas ocasiones, se da la verdadera comunicación.
Un abrazo,
Irene
te mando sólo un par de líneas por el espacio sideral, en la esperanza de que esta magia de la modernidad pueda llegar también a través de tiempos, quizá incluso de mundos; aunque no sé si de veras creo mucho en ellos.
Sólo quería agradecerte la segunda anagnórisis de mi vida: la de hoy. La primera ya ocurrió hace años y para llegar a ella, aunque me ayudó compartirla con una amiga entonces, no necesité de ayuda; esa es otra historia en todo caso.
Leyéndote hoy, sin embargo, a tí y a uno de esos exégetas que a veces sirven para algo, he descubierto el por qué de mi pasión por mis dos obsesiones vitales: el amor y la literatura (el arte en general, es verdad).
Por eso he creído que debía escribirte, para devolverte de algún modo el favor, para pagarte con la misma moneda. Llegó, a mí, al menos, me alcanzó. Es cierto: en contadas, preciosas ocasiones, se da la verdadera comunicación.
Un abrazo,
Irene
23 enero 2012
De una manera discreta, indetermiada-o quizá simplemente inexplicable-ya un día escribí mi destino. Yo, claro, entonces no fui consciente de ello. Como tampoco lo sería en cada uno de los momentos en que, años después, seguiría marcando mi futuro con pistas esparcidas aquí y allá. Pistas que, hoy, cuando las descubro, me sorprenden de mi perspicacia infantil. Aunque claro, haber sabido de este poder mío aquel entonces habría transformado la magia cotidiana en esoterismo y altivez. En cualquier caso, hoy, me tranquiliza. Ya no necesito correr. Infiero lo que viene. Lo dejo llegar y, tranquila, espero mi sentencia, su embestida, esa muerte.
20 enero 2012
reina
el espacio que habitabas,
es todo mío.
durante una horas,
como siempre quise,
sólo instantes
suficientes para oirme,
reina de mi mundo.
elijo, ahora yo, la dueña
del todo lo que me rodea,
el sonido,
los sabores,
el aire,
mi movimiento,
me voy haciendo.
y siento que envejezco
con tranquilidad,
porque me voy aceptando,
o asumo a ese futuro yo
que nunca creí llegar a ser, y que, en realidad
no soy ni seré,
siempre presente.
y aunque sigo sin saber,
y sólo sé que nunca sabré qué
es exactamente eso que busco,
eso que me llena,
que me dice desde fuera:
"exactamente, llegaste,
pues quedate dónde eres"
me siento más cerca.
quizá dejé de buscarlo
o lo encontré y ya ni me pregunto
si he perdido el interés,
cierta curiosidad,
mi panacea,
o la introspección,
y simplemente reino en mí.
es todo mío.
durante una horas,
como siempre quise,
sólo instantes
suficientes para oirme,
reina de mi mundo.
elijo, ahora yo, la dueña
del todo lo que me rodea,
el sonido,
los sabores,
el aire,
mi movimiento,
me voy haciendo.
y siento que envejezco
con tranquilidad,
porque me voy aceptando,
o asumo a ese futuro yo
que nunca creí llegar a ser, y que, en realidad
no soy ni seré,
siempre presente.
y aunque sigo sin saber,
y sólo sé que nunca sabré qué
es exactamente eso que busco,
eso que me llena,
que me dice desde fuera:
"exactamente, llegaste,
pues quedate dónde eres"
me siento más cerca.
quizá dejé de buscarlo
o lo encontré y ya ni me pregunto
si he perdido el interés,
cierta curiosidad,
mi panacea,
o la introspección,
y simplemente reino en mí.
16 enero 2012
La primavera
Creo que ha llegado la primavera,
estoy segura,
la oigo crepitar.
Alguien me llamó ayer,
se había equivocado,
no era quien yo quería que me hablara.
Pero la nieve ilumina el camino
y dos días atrás me dieron un consejo,
un buen consejo.
Así que cuando tomo las decidiones,
están ya tomadas. Y son tres.
Una vez me dijeron que era un número májico.
Me borré del futuro,
me centré en mi núcleo,
me puse a escribir,
y me dí alas.
Son tres.
No se necesita más que poco.
No se necesita más que saber qué.
Sólo así basta.
Y creo que ya huelo la primavera.
Todos son nuevos comienzos.
Los pájaros, congelados, cantan en susurros.
http://www.youtube.com/watch?v=Gd6P5H9ZUVk
estoy segura,
la oigo crepitar.
Alguien me llamó ayer,
se había equivocado,
no era quien yo quería que me hablara.
Pero la nieve ilumina el camino
y dos días atrás me dieron un consejo,
un buen consejo.
Así que cuando tomo las decidiones,
están ya tomadas. Y son tres.
Una vez me dijeron que era un número májico.
Me borré del futuro,
me centré en mi núcleo,
me puse a escribir,
y me dí alas.
Son tres.
No se necesita más que poco.
No se necesita más que saber qué.
Sólo así basta.
Y creo que ya huelo la primavera.
Todos son nuevos comienzos.
Los pájaros, congelados, cantan en susurros.
http://www.youtube.com/watch?v=Gd6P5H9ZUVk
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