23 enero 2010

aprendiendo a desparender

hay inocentes frases de la tradición. frases que te dijeron en la infancia, sin maldad, un día cualquiera, al azar. sin embargo, por una extraña razón, se adhirieron a tí y te han acompañado desde entonces. como un murmullo acallado en la conciencia, te han ido construyendo y ya son tú. son la historia, tú historia y un modo de ser del que has pasado a formar parte.
entre otras, en mí caso, tres son las expresiones que me siguen dando la mano:

1. no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy
2. a quien madruga dios le ayuda
3. primero la obligación y después la devoción

ahora sólo querría aprender a deshacer la historia, a olvidar su aprendizaje, básicamente, a desaprender. si es que eso es posible.

20 enero 2010

up in the air.


this is sort of a review. and i said "sort of" because i know i am not a cinema critic or anything alike. i just enjoy movies. mind you, good movies. so i will just try to explain with my own words, more used to the literary field and, that for sure, the spanish language, why the last movie i saw atthe cinema let me with a sour taste in my mouth.

do not worry those of you who have not seen it yet. i will not spoil anything for you. i will just say that, once again, the director of "Juno" Reitman, disapointed me. why? very easy:
some american movies, and the same type of american people, in general, the ones that try to seem alternative, countercultural, more progresive and so on, fail to do so. the very sma ething happens not only with juno but also with up in the air.

it is true that the former was a much more originally filmed and entertaining movie (thanks partly to the soundtrack and the amazing actors featuring in it) but this one does not even suck the handsome and brilliant clooney's performance as much as it could have done. it is, rather, as one friend of mine described it, "simplistic". she was right, everyone knows that we are all better surrounded by people and not living an altrusitic life.

however, the way we decide to couple our selves, to share our time does not need to be the traditional one. it could be. but that is just one possibility out of thousands we cannot even think of thanks to, partly, movies like reitman's, that, under a veil of innovation and left-alternative option, conveys just the same mild and sugarynostalgia for the american dream. too afraid to take any risk beyond what it is used to see, hear and do.
and again, i know it is just my barely elaborated impression. anyone could disagree. am open to agree to disagree or otherwise. i just love that expression!

however, it is a easy movie. and it contains parts of saint louis, which is not that bad of a city.

15 enero 2010

bajoviviendo en el terror

http://cnn.com/video/?/video/bestoftv/2010/01/10/gps.terror.threats.cnn

llevaba unos días con la intención de escribir un post acerca de aquello de lo que tan bien explica Fareed Zakaria: el terror artificialmente incrementado como derrota colectiva debilitadora y deshumanizadora.

cada ataque terrorista, pero también cada noticia sensacionalista, cada bomba, cada hiper-prevención contra la próxima, cada suicida y cada manifestación pública de rechazo sólo contribuyen hacia la misma victoria: la de la irracionalidad.

la cuestión, supongo, se reduce (o remonta) a si la efectividad de nuestras acciones debe ponerse en servicio de la calidad o la cantidad del tiempo vivido.

creo que tras escuchar las inteligentes y bien dispuestas ideas del periodista, poco queda por decir al respecto.
no debemos aceptar la necesidad de tomar una decisión. podemos trabajar por ambas: una mejor y más larga vida. pero, en casos extremos, la humanidad, que viene de manos de una vida mediana, es lo que prevalece.

aún así, sí me gustaría sugerir la necesidad de hacer un pequeño repaso a nuestro comportamiento diario para ver si, a menor escala no nos está afectando ese miedo intencionalmente impuesto sobre la ciudadanía. sólo así podremos descubrir hasta qué punto somos menos libres cada vez y, por ello, sin duda, más infelices.
pensemos en todas las noticias de la televisión, las revistas y periódicos. pensemos en cómo constantemente no andamos por ciertas calles, hablamos con algunos desconocidos, extraños o extranjeros; cómo desconfiamos de la oscuridad o la soledad y nos agarramos a mediocres recursos materiales para sobreponernos a unos miedos que existen más en las ficciones con que hemos construido, luego, nuestra vida, que en la realidad.

vivimos así, miserablemente. no hacemos más que sobrevivir, preocupados por el terrible "y si...", nos encerramos en un miedo gris que nos impide ver más allá de sus ornatos. no lo superamos, ni lo atacamos. nos rendimos ante él y aterrados, bajovivimos.

04 enero 2010

3 temas que me rondan la cabeza

tres dudas o temas que pululan últimamente mi mente durante los paseos por la lluviosa Zaragoza de este diciembre:

1.la verdad: el viejo tema del dolor que ésta produce. me pregunto si es realmente tal, si ciertamente ocurre así y no es mucho más amarga la sensación de la ignoracia. supongo que depende. vivir en la hinopia sin ser consciente de que se está en ella probablemente no produce sensación alguna pero, ¿podemos objetivamente concluir que esa apatía emocional e intelectual es realmente algo parecido a la felicidad o, al menos, algo superior a conocer las a veces dolorosas realidades? puesto de manera sencilla: ¿quien es más feliz, quien vive mejor (que, al fin y al cabo a eso se reduce cualquiera de nuestras preguntas para aprender a continuar), el niño que ve, reconoce, acepta y posteriormente proclama que el rey está desnudo, el adulto que se ha convencido de que su rey está vestido, o el ciudadano que ni siquiera mira al rey, que no le importa cómo es, partiendo de la base de que supiera que tiene uno?

2.los amigos: en diferentes intensidades, tiempos y lugares, los tenemos. muchos, pocos, demasiados o suficientes, allí están, a nuestra vera en el camino, para acompañarnos, para demostrarnos que somos, cómo somos y quienes no somos, pero ¿qué lo convierte en un amigo: la confianza, el roce, la similitudes, los hobbies, el carácter, el cariño...? desde la guardería hemos aprendido a hacer amistades, quizá incluso antes, lo mismo es. trabajamos por ellas, las cultivamos con más o menos esfuerzo pero a veces, un día, de repente, nos damos cuenta que ese amigo de toda la vida ya no es quien pensábamos que era. quizá tampoco nosotros para él. algo ha cambiado: la conversación no fluye como solía, no tenemos ganas de contarle secretos, de pasar tiempo con él, y, poco a poco, nos vamos olvidando de su imagen que, como la de un recuerdo lejano, se difumina con el fondo, sin rencor, sin maldad, simplemente, pasa a otro plano. ya no nos interesa lo que él nos daba y, si nos ponemos a pensarlo con detenimiento, no sabemos exactamente qué hace que es"clic" que hacíamos antes ya no lo sentimos. lo comparamos con amigos más recientes y tampoco descubrimos qué los diferencia exactamente. muchas pequeñas costumbres que antes no percibíamos nos enojan, impacientan o sonrojan. como con una pareja que, de la noche a la mañana, se deja de querer, la amistad ha acabado pero seguimos con la duda: ¿qué ha desaparecido, dónde ha ido el quid de la amistad?

3.las conversaciones: y qué difíciles son. que levante la mano quien tenga más de cinco conocidos con los que pueda conversar horas y horas sin sentir que a) él dirige el diálogo, b) el monologa, c) el otro no le deja, no quiere, no le interesa, o ni se entera de que él no participa, d) el otro dirige la convesación como si de una entrevista se tratara. es difícil con razón: no sólo los intereses difieren, los temas son tratados de maneras distintas y la capacidad de concentración en los mismos es variable, sino que cada uno de nosotros tiene una personalidad tan dispar que encontrar al conversador ideal es casi un milagro. es encontrar casi una media naranja. y creo que eso ocurre sólo por cegueras momentáneas. o maravillosas coincidencias. aún no me decido.

01 enero 2010

el año del propósito.

una serie de elementos se han confabulado para que llegue a la inconclusa conclusión de que si estamos aquí, un año más, en realidad parece que aun sigamos allá, un año atrás.

¿vamos andando en círculo? ¿o es más bien una espiral?

no somos enanos en hombros de gigantes, somos más bien ínfimos guisantes que desde lo más profundo de nuestros ombligos luchamos por superar los avatares del día a día. a veces lo conseguimos y otras, sólo lo intentamos.

pero seguimos allí. eso es de aplaudir: al menos, no cejamos.

sería un básico propósito para un año más.

28 diciembre 2009

a veces las personas expresan sus miedos con sus críticas. reflejan en sus insultos aquello que más temen y se reflejan en sus palabras. injustas sólo por ello, pero ciertas compañeras de quienes las pronunciaron.

no obstante, hay que ser valiente para ser ofensivo. pues las críticas vuelven y pocos saben tomarlas con la cara bien alta.

supongo que lo más difícil es encontrar el equilibrio. la justicia no es nuestro fuerte. y pocas veces vemos claramente. hay tantas cosas que duelen.

25 diciembre 2009

me quejo1

no es cuestión de que me sienta ofendida, o bueno, sí, me siento insultada, pero no porque crea que tiene algo de cierto el ataque sino por el mismo ataque, por la falta de respeto desde el que se lanza.

igual que una persona de menor estatura no se siente ofendida cuando alguien la insulta por ello, pues es consciente de su tamaño, pero sí que resiente la actitud de soberbia de quien, injustificadamente, la critica inopinadamente por una característica que no la hace superior ni inferior, me molesta (y aburre) soberanamente la discusión entre letras y ciencias.

en mi opinión, si alguien es tan estulto como para hacer esa tajante distinción y creer que una de ambas está en el derecho de infravalorar a la otra, no merece, porque no sería capaz de entenderla tampoco, el esfuerzo de nadie por sacarle de su error.

incluso por prudencia, pensaría uno, nadie debería arriesgarse a plantear la superioridad de unos conocimientos sobre otros. ¿en base a qué? ¿según qué principios o ateniéndonos a qué valores? depende, creo yo, de los planos en los que nos situemos el que consideremos más beneficioso un conocimiento práctico, uno intelectual, uno social.
por otra parte, depende también de la capacidad de cada uno para saber y poder reconocer estas necesidades de conocimiento asi como para hacerlas compatibles con las habilidades, gustos e intereses personales. esa sería otra habilidad relacionada con el conocimiento.
además, como sabemos ya desde hace años, existen algunos tipos de inteligencia muy difícilmente mesurables. entonces, ¿a qué tanta discusión y tanta ofensa?
¿surge éste de la inseguridad, de la envidia y del resentimiento? posiblemente: no hay nadie que necesite reafirmarse en aquello de lo que no tiene duda.

en mi caso, mujer de letras claramente, no dudo de las capacidades que para ellas tengo pero tampoco dudo de las que otrso tienen para otras materias que a mí me resultan oscurísimas. de lo único de lo que no estoy segura, y siempre dudaré, es de qué tipo de inteligencia esas personas tienen, cómo piensan, cuánto esfuerzo les requiere hacerlo, cómo lo viven y disfrutan. no lo sé ni me importa. son diferentes y como tal las aprecio. espero que sea así por el buen funcionamiento de la sociedad y, por lo mismo, espero que gocen de su trabajo y del conocimiento que les reporta, que se dediquen a ello y menos a infravalorar a quienes no comprenden. que simplemente acepten que nunca lo harán, que lo único que cada uno podemos y deberíamos hacer es ayudar a los demás y disfrutar.

23 diciembre 2009

Chileno = colomístico ( a buenos entendedores...)

(Este es un diccionario de uso restringido y de formato abierto. Algunas de sus entradas no precisan traducción. Otras, simplemente no la tienen. Absténgase "extraños". )

acá= aquí

achantarse= cagarse, tener miedo, echarse atrás

Ahí hablamos= estamos en contacto/ luego hablamos

almuerzo=comida

amanecer=despertarse

Auto=coche

Arrendar= alquilar

Bacán=gebial/ Guay/Chulo

bajar=apetecer

Bencina = gasolina

bosta= mierda

Buena onda= majo

Buzo=chaqueta/sudadera

¿cachai? Ya cacho= ¿entiendes? Ya (te) entiendo/ ya comprendo

cagao= rata

caña=resaca

carretear= tomar algo

cínico

chao=hasta luego

chaquetero=alguien que tira mietafóricamente para abajo

choclo= maíz

concho=culo de bebida

la concha tu madre!=la mierda! (o similar)

choro =guay/ chulo

chucha

colo= irene

comida=cena

copuchenta=cotilla insufrible metomentodo

cuico= pijo, “posh”

culi/eao

¡dale!= ¿vale!/ de acuerdo/ ¡venga, sí!

demasiado = muy

embalar=apetecer/entusiasmar

Embalad@= entusiasmado/ “engaged”

encontrar a alguien algo= parecerte alguien algo

Facho= fascista/ fachorro

¡Filo!= bah, paso/ no le des importancia/ ¡da igual!

fresco de raja= aprovechado, caradura

Guata= tripa

Güevada= chorrada

¡güena!= ¡que bien!/ ¡genial!

Hue(v)ón= tío (despectivo o no)

Jote= calimocho

¡juntémonos a la noche!= ¿nos juntamos por /a / esta noche?

¿te embala?= ¿te apetece?

La concha su madre = mierda

linda

Lo máximo =genial / lo mejor= “the best”

luego=después

Manís= cacahuetes

matapasiones

Mateo= trabajador/ empollón/”nerd”

nomás= ________/ nada más

No te enoj(e)ís= no te cabrees

¡Obvio!= ¡Hombre, pues claro!/ ¡Por supuesto!

Palta= aguacate

peludo= difícil

pendejo= crío

pieza=piso/habitación

Pinchar = ligar/ ligotear/ coquetear

Pinche= ligue

Pisco(sauer)

Plata = dinero

,po

polera= camis(et)a

qué bueno que= qué bien que/menos mal que

¡qué desagradable! =¡qué borde! /¡qué pesao!

¡qué lata!= ¡qué pereza!/¡qué aburrimiento!/¡qué mal!

¿qué onda?= “what’s up?”/ ¿qué haces/ en qué andas? +¿qué tal?

rico= a gusto/ agradable

roller=patines

taquillero= hortera guay chulico fashion siempre a la moda

temprano= pronto

tincar= dar la impresión/ parecer

tomar=beber/coger

Trago=copa

Verano= invierno (y viceversa)

¡Ya!

22 diciembre 2009

mis teorías

Lo que yo creía verdades irrefutables han resultado últimamente simples hipótesis, mejor dicho, locas aventuras de mi imaginación o, en el mejor de los casos, ideas contrastables que, por tanto, deben ser discutidas y explicadas detalladamente para que sean comprendidas.

Un ejemplo básico de estas erráticas teorías mías es la de la suerte que se compensa. Suena loco, realmente, cuando concedo a comentarla públicamente pero hecho esto, no debo avergonzarme de ponerlo por escrito. Resulta que tengo la impresión de que cuando algo bueno me ocurre, como ganar un premio, lograr lo que tanto deseaba o sentirme realizada durante un periodo de tiempo, a los pocos días esa suerte se invierte y, como situada en una suerte de balanza que me deja donde debería estar, algo terrible me sucede, vivo una experiencia que se me antoja incomparablemente insufrible o que me hace sentirme ridículamente “gafe”. Probablemente esa impresión es la que me lleva a percibir los eventos como compensados y no a la inversa, seguramente paso por alto otros elementos que destrozarían mi teoría y cometo, en cierto sentido, el mismo pecado que los creyentes: emplazo la causa en lo incognoscible y a partir de allí veo, miro, percibo y comprendo la realidad. Induzco en vez de deducir, pero soy consciente de ello, de que se trata de una tonta superstición que sólo se cumple en mi imaginación individual.

En otro orden de cosas, quizá a un nivel más serio, tengo también teorías de cómo funcionamos los seres humanos acerca de las emociones, con respeto a nuestros sentimientos. Y a veces me da la impresión de que éstas, a pesar de estar mucho más comprobadas y estudiadas que la anterior, son igual de locas que la de mi creencia en la suerte. ¿No es cierto pues que una vez llegados todos a cierta edad la escala de lo “cool” ya no funciona, que uno ya no elije a sus amigos por razones que no sean la compatibilidad? ¿Es falso que a uno le caen más o menos bien todo el resto de seres humanos salvo los que le hacen sentir minúsculos, o sea, aquellos que no le reafirman en que es percibido como desea serlo, es decir, que no le hacen sentir(se) como quiere ser percibido? ¿No acierto cuando sostengo que el amor tiene mucho de amor propio pues siempre buscamos a alguien medianamente superior que, en el caso de correspondernos, nos reafirme en la cinvicción de que lo merecemos? ¿ Es mentira que en el fondo de nuestros corazones, a pesar de que nos lo ocultemos bajo miles de capas, siempre sabemos lo que tenemos, lo que creemos y sentimos, que acusamos cuando nos mentimos y nos amamos cuando no lo hacemos porque nos permite descubrir similitudes mágicas con otros, igual de malvados quizá, pero compañeros parciales de nuestra vida? ¿Es menos acertado sostener que por alguna razón que no acabo de comprender todos, todos todos necesitamos de un modo u otro sentirnos individuales pero parte de un grupo: ya sea religioso, musical, cultural, nacional o auto-creado?

Si coincido con alguien o no en estas variadas y vagabundas ideas no es lo que más me importa. Reconozco que son profundas convicciones y aunque no pueda probar su verdad siempre, no voy a deshacerme de ellas nunca. En realidad lo que más adoro de ellas es su capacidad de revelación pues, sólo cuando soy capaz de confesárselas a alguien y, mediante una minuciosa discusión acerca de las mismas, descubrirles una parte de mi minilocura, descubro quien es un amigo de veras. No un amigo “cool”, no uno que me vaya a dar la razón como mi ego querría, sino uno que me va a juzgar pero conocer y quizá querer ya de verdad.

03 diciembre 2009

las palabras que no dicen nada

uno de mis placeres más secretos, o bueno, menos ya, digamos pues, oscuros es estar bajo la ducha caliente. permanecer allí, olvidando que pasa el tiempo, hasta que la piel se me pone de un rojo antiecológico. lo más maravilloso no es la relajación que ese momento me da y me produce sino que, sin darme cuenta, mi cabeza empieza a merodear por extrañas ideas, del mismo modo que ocurre justo cuando uno está a punto de dormirse, sólo que en este momento menos onírico, los pensamientos siguen un camino libre, pero más ordenado, increíblemente lúcido. el problema es que a veces sólo lo percibo en ese estado seudo inconsciente y, para cuando estoy lista y podría retomarlos o ponerlos por escrito, la racionalidad me ha tomado tan fuertemente que todos ellos se han desvanecido en su reordenación lógica.
sin embargo, de vez en cuando se produce el milagro y algo queda de los restos del viaje.
hoy he tenido esa suerte.

el caso es que llevo unos días pensando en las palabras. en el miedo que a veces tenemos a usarlas y cómo acabamos, debido a ese miedo, transformándolas, vaciándolas o convirtiéndolas en tabú.
varios casos insulsos pero ejemplares se me vienen, así, de pronto, a la mente.
palabras como "majo" o "nice" son empleadas en muchas ocasiones para referir a algo más que no se desea o que uno no se atreve, o no sabe definir. resulta mucho más sencillo no comprometerse con uno mismo, con posibles cambios de opinión o con ciertas tomas de posición que arriesgarse a tener que argumentar la descripción precisa otorgada. si al conocer a alguien lo calificamos de "idiota" no sólo lo criticamos, sino que también revelamos cuales son nuestros ideales en una persona, que esperamos de ella, cómo nos percibimos a nosotros mismos, así como sugerimos qué tipo de actitud tomaremos con respecto a ese alguien. en cambio, "majo" o "nice", abusadas en su empleo, vienen a significar para el que las escucha lo mismo que nada. no aclaran cómo es la otra persona; dicen incluso más acerca del grado de confianza entre quienes están describiendo que sobre la tercera persona calificada. indican una incapacidad de evaluación, que no es mal menor, una inhabilidad para el juicio crítico y una educación tan artificial como una propiedad de apariencia. el problema es que la línea que separa la amabilidad adecuada de la anestesia mental es delgada, muy delgada.

y el problema es aún mayor cuando esa anestesia impide el diálogo crítico productivo. me explicaré. supongamos que estamos hablando de una cuestión religiosa y uno pronuncia la palabra "mito" para referir a una de estas narraciones acerca de apariciones de santidades o vírgenes. la otra persona, sintiéndose molesta, le advierte a la primera que quizá deseara emplear "leyenda" por cuanto ésta no establece un juicio acerca de la veracidad de los eventos históricos actuales. la persona aludida, asiente, consiente y calla. sin embargo, no está de acuerdo. en su foro interno sabe que empleó la palabra "mito" conscientemente para subrayar el carácter artificial y ficticio de todo el relato. se arrepiente asimismo de no haber luchado por esta aclaración. ella tenía un contenido político. la mera palabra implicaba una posición y hacía una serie de aseveraciones que debería haberse atrevido a discutir.

basten estos dos ejemplos para señalar que, en realidad, el problema base que, al menos yo veo, en este disfraz de la palabra, de algunas palabras que cada día nos vemos más forzados a usar y que usamos con más deleite porque nos permiten no discutir, no pensar y no descubrir divergencias que podrían ser dolorosas, que nos podrían demostrar, también, nuestro error, no es tanto que nos alienan cuanto que con esa alienación nos imponen un doblegamiento incluso más violento que el que las palabras perdidas, las cargadas, hubieran establecido.

llamar a alguien "idiota" o calificar un cuento de "mito", puede ser agresivo, puede insultar pero lo hacen a la cara y con sinceridad ¿no es, cuando menos, igual de violento que imponer el silencio a través de la cortesía de una sonrisa vacía? de cualquier modo es mucho menos peligroso pues estas nuevas palabras que callan, nos silencian pero vienen cargadas.