11 mayo 2009

racial and national issues

One of the things that struck me the most while applying for a place in an north American university was that they always asked me, somewhere, about my race. They wanted to know if I was “white”, “latino” or any of the other multiple choices I was offered. I just didn’t know which box to cross out. Or worse, I didn’t even care. Mind you, I still don’t and I don’t think I ever will.

Today, while reading a very interesting article, all these memories came back to me and made think about the fact that there is a strikingly high percentage amount of people in the world that, on the contrary, do care about not only the “race” they belong to, but also the country they were born in. As if it had left some kind of permanent stamp on them and they couldn’t think about themselves without seeing themselves as belonging to that particular group.

The problem I see in this is that it promotes understanding differences in terms of communities instead of individuals. In some cases, with particular characteristics, it might be true that a certain culture can encourage some specific traits that can be traced in all the individuals of a place or race, but that happens the least of the times.

I personally think there are several disadvantages, so to say, in confronting life in that way. First of all, it prevents one to see the particular differences and, therefore, also the similarities that can bond people globally. Stemming from that, it endorses nationalism. So, saying that one’s origins are anyhow better than another can lead someone to conclude that other’s aren´t worth it the while. And, as we all know, that could be very dangerous. But, remaining in a closer level, it prevents people from enjoying life at its fullest.

What I mean is that there is so much outside still to be discovered, explored and relish that there is absolutely no point in remaining blinded by the walls of one’s own country or race’s superiority and virtues.

Of course there are differences across frontiers and seas, like they are in between people in general. But as it is harder sometimes to understand someone from your own town, someone that may even speak your own dialect, one can discover also how easy it is to comprehend someone raised by a complete different cultural system with a strange mother tongue. All it takes is to broaden one’s mind. To accept that there are differences, that they are even more interesting than the similitudes and just as acceptable and valid as one’s special features, is a humble act that everyone should try because it promotes love. And, as the song used to say, “all you (and we) need is…”

Specially now at days.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo contigo.

Clara

Anónimo dijo...

Completamente en desacuerdo.
Suena muy bonito y new age y súper multicultural aceptar y querer conocer a todo el mundo en sus diferencias promoviendo el amor.Sin mencionar los problemas ideológicos que algunos de estos términos implican. Pero sabés qué? eso es una mentira irrealizable, porque en realidad con las personas que uno se junta, en St. Louis, la China o España, no son más que jóvenes de clase media, media-alta, con un nivel de educación semejante y que vienen de familias promedio semejantes y que compartes más de la mitad de tus gustos musicales, cinematográficos o literarios. Y las características de esa clase, sobre todo en los jóvenes, han sido bien globalizadas y estandarizadas. POr lo que más que buscar o disfrutar de alteridades, creo que relacionarse a partir de la clase ( y lamentablemente eso es un hecho) no hace más que homogeneizar tus amigos. Ni hablar de las implicaciones políticas de una clase que en general se ha alejado bastante de promover el amor a lo largo de la historia y los diferentes territorios. Sorry, but that is my opinion.


nati

Anónimo dijo...

vale nati. creo q en parte tienes razxon, y eso deberia haberlo pensado, lo de la clase y la homogeneizacion. pero me estaba refiriendo a nivel mas horizontal q vertical. y si existen ya problemas al nivel q tu mencionas para lograr lo q, si, es una utopia new age o old age, al menos se puede tratar de hacer un esfuerzo por q no lo sea en los aspectos en los q esta en nuestra mano superar, como interculturalmente. o q?
eneri

Anónimo dijo...

Sigo de acuerdo con Irene. Una cosa es que como individuo tú elijas relacionarte con determinadas personas y otra muy diferente que a nivel administrativo se exija saber estas diferencias; por ejemplo, yo no tengo ningún amigo íntimo negro, así que en mi rutina diaria no está la de tomar café con gente negra, pero desde luego estoy en contra del apartheid. ¿Estarías a favor de que se preguntara el color de pelo en un formulario?
Además esas diferenciaciones acaban haciendo presuponer que al ser de una raza u otra tienes unas características culturales y educativas que para nada tienen por qué concordar con la realidad. Otro ejemplo: una de mis primas es adoptada y es negra; ha recibido la misma educación (en uno de los colegios más pichis de Madrid, por cierto) que sus hermanos, blancos. ¿Por qué alguien va a presuponer por un simple formulario que su educación es inferior a la de un blanco?

Clara

Irene Domingo dijo...

además.