06 marzo 2009

nadie dijo que fuera fácil

nadie te pregunta. llega un día en el que te das cuenta de que estás aquí, en la vida, en el mundo, y tienes que seguir caminando.

oyes dichos, refranes, frases hechas y convencionales que a la postre, aunque repetitivas, cobran un significado preclaro.
con el tiempo llega la sabiduría, la madurez te muestra lo complicada que es la vida y al que madruga Dios, que pocas veces se aparece, no lo ayuda.
pero tú no desesperas, sabes que el sol saldrá por antequera y, mientras tanto, habrá que aprovechar los pájaros que se tiene en la mano.
si algo no puede ir a peor, no encuentras ni mora ni clavo que lo solucione y dormir la mona te hace tener pesadillas que no habrá mano de santo que curen.

pero por alguna razón aún no ritualizada en palabras, seguimos aquí, intentando que cada día sea un poco más claro, que los pájaros que vuelan acaben en las manos y que las moras que limpian estén aún más sabrosas. la esperanza es lo último, esperemos, que se olvida. 

05 marzo 2009

en el futuro

un día escribiré una novela

acumulo experiencias extrañas simplemente por esa razón

será tan larga y estará tan mal escrita, que se convertirá en un best seller

con todo el dinero y la fama

ya podré descansar en paz

probar por probar

dijo Victor Hugo que el hombre perfecto es el que vive en un perpetuo exilio.

bien, pues yo no quiero ser ese ser humano, no quiero ser infeliz.

escribo mientras pienso. creo que es así, el exiliado ya sea metafóricamente, ya sea literalmente, es un hombre sin hogar. alguien que no se siente a gusto en ningún espacio, en ningún momento. 

probablemente esa persona goce de una clarividencia casi divina; quizá "experiencie" (haciendo uso de neologismo tan bien acogido) la realidad con una intensidad placenteramente dolorosa, pero ¿no existe la posibilidad de hacerlo sin serlo?

no hablo ya de la condición política del que ha sido expulsado de su país. a él, claro está, no le queda otro remedio que vivir con el peso de una pérdida no elegida, de tratar de superar el dolor, el rencor y los deseos de mitificación que la lejanía le empujan a realizar.

me refiero simplemente a cada uno del resto, a todos los que podríamos vivir siempre, si lo intentáramos, como en tierra ajena. sin sentirnos nunca parte de nada, cercanos a nadie. ello, ya dije, quizá nos perfeccionaría pero perderíamos, seguro, todo el riesgo que supone probar a pertenecer a la alteridad. el compromenternos con el otro, con la vida, que es siempre lo ajeno, nos permite vivir, disfrutar, aunque sea a nuestro pesar muchas veces, aunque deje marca siempre.

02 marzo 2009

advertencia

LEER MALOS TEXTOS IDIOTIZA

¿y porqué nadie nos previene de tanto peligro acechante?
ni en el colegio, ni en la carrera, ni en las noticias, ni siquiera la propia familia!
nos dejan así, a nuestra suerte. nos incitan incluso a estudiar carreras en las que se lee (los más perversos), a echar un vistazo al periódico también y nunca nos desaconsejan comprar revistas para "chicas"! ¿dónde quedaron las buenas costumbres? estoy epatada, horror!

25 febrero 2009

corazón de sapo

así se titulaba el libro que marcó mi infancia. 
alguna mente perversa, corrompida y desequilibrada lo incluyó dentro de la sección "dirigido para los niños" y creo que algún desgraciado más sufrió conmigo semanas, sino años, de trauma incurable.
sin embargo, hoy querría tener ese corazón que permitía ver el futuro (claro que sin envejecer al mismo tiempo, allí estaba la "moraleja"). 
querría adelantarme unos cuantos años mentalmente y saber qué me deparan en cuestión de experiencias. así se desanudaría la opresión que siento en el pecho y podría centrarme con tranquilidad en el día que vivo.
como sé que es imposible, me resigno a esta montaña rusa, a las emociones, a las taquicardias, a la intensidad de cada instante y los nervios del arriesgar.

23 febrero 2009

at random (3)

today I would eat the world as if it were an apple.

querria saber que dia aprendere a mostrar de manera natural lo que siento sin sentir que me excedo, sin responder diciendo todo lo contraio. decir blanco cuando quiero blanco y no negro. asi de simple. asi de complicado.

escribo y me desnudo en la esperanza de llegar a comunicarme verdaderamente con alguien. es una manera de expresar el amor que necesito. esperando que alguien me diga en algun momento que no estoy tan loca, o lo que es lo mismo: que no estoy tan sola. que hay alguien alla afuera que esta igual de desequilibrada. que hay alguien que ve igual de dificil el sobrevivir emocionalmente en este excitante discurrir de sensaciones, que lo disfruta con igual emocion, que lo sufre de modo similar. o que no pero que esta bien, que no pasa nada. que me oye, que las palabras tienen un receptor. que mis emociones tambien.

21 febrero 2009

el dios de las pequeñas cosas

hace muchos años leí un libro de Amy Tan titulado como esta entrada. Me gustó muchísimo pero eso no viene al caso; simplemente le robo el nombre porque me parece muy adecuado para simbolizar aquello de lo que quería hablar: 
esos pequeños momentos que el día, distraídamente, nos brinda para disfrutarlos,
instantes que sin ser percibidos, si no son analizados racionalmente, pueden iluminar un día tanto como pueden entristecerlo.

un paseo en un frío día soleado, al punto de la mañana, por las calles desiertas; una ducha larga y caliente mientras suena de fondo la canción que cantamos a grito pelado o una siesta antes de comer, con el ojo medio abierto y la consciencia de que estamos robándole al tiempo su implacabilidad. 

esas pequeñas cosas que se escapan de lo convencional, que no necesitan de esfuerzo alguno y que los dioses, si existieran, no se permitirían el lujo de calcular: son en sí mismas divinas por azarosas, por espontáneas y generosas. 

yo sólo creo en ellas.

18 febrero 2009

¿escribo porque pienso? o ¿pienso porque escribo?

(me decantaré por la segunda)

06 febrero 2009

un fantasma recorre st louis

un comentario de una amiga el otro día me hizo darme cuenta de una sensación que me atraviesa de aquí a un tiempo y que quizá es más universal de lo que creo.

El hecho de estar en un país extranjero, de ser la otra, y más en un lugar tan conocido antes de ser probado como América, me produce la ilusión de estar viviendo en una eterna sala de cine. 
Estoy, claro, donde sea que me encuentre, pero, a la vez, no soy yo la que está allí sino simplemente mis ojos, los cuales, como desde un punto exterior a lo que me rodea, lo graban todo. Por eso percibo mi agencia sobre todo ello como mínima, cuando apenas la siento como propia. Ello me lleva a experimentar una rara sensación de extrañamiento cada vez que me reconozco en mis actos, en mis palabras o mis reacciones: hasta entonces, no soy más que un fantasma, una imagen casi transparente que deambula y chupa de lo que otros hacen pero que no acaba de ser partícipe de nada real.

05 febrero 2009

sincera

comienzo a sospechar que la sinceridad es globalmente parcial.

Nos decimos sinceros pero, por un lado, para serlo, hace falta comenzar por serlo con uno mismo, lo cual ya es, de suyo, radicalmente imposible (pero hoy no me apetece pensar en ello); por otro, siempre tenemos, conscientemente o no, en cuenta a nuestro interlocutor: lo que quiere, puede o necesita saber. Materialmente es imposible contarlo todo, pero más allá de la cuestión temporal que nos impide narrar cada hecho o pensamiento con todo lujo de detalles, de los que podemos recordar, claro, está el problema de la afinidad.

Imaginemos el más cercano amigo; aún con él uno no puede abrirse completamente porque quizá esa persona no está interesada en todos los detalles de uno, o no de la misma manera, no desde la misma perspectiva y, aunque lo estuviera, probablemente su percepción y asimilación de lo contado ya transformaría el hecho de tal modo que aunque la intención del narrador hubiera sido la de ser sincero, nunca sería así porque el resultado variaría con respecto a la intención. 
Lo que quiero decir, creo averiguar mientras lo formulo, es que hay dos razones principales por las que la comunicación está siempre rota. Por un lado la configuración psíquica de cada individuo nos lleva a entender incluso las cosas más simples de modo radicalmente diferente; por otro, el saber esto a nivel preconsciente nos mueve  a presentar nuestras historias de un modo modulado ya sea en tiempo, en matización o perspectiva. 

Otro problema que surge de ello es cómo, con cada narración nuestra memoria se altera y, como ésta nos modula como individuos, nos construímos e inventamos, claro está, a través de lo que contamos y, según lo dicho, vamos variando en relación a la gente con la que decidimos vivir y compartir nuestra vida. El lenguaje, sí, aunque de modo indirecto, nos modula.
Pero creo que todo ello necesita de una aún más larga entrada y eso ya o dejo para otro momento.